Sándor. Amante de los videoclips noventeros, pasaba las horas fascinado frente a mi aparato de VHS recopilándolos en innumerables cintas y posteriormente editándolos con gran meticulosidad. Más adelante, conseguí en un mercadillo una cámara Hi8 medio estropeada y empecé a grabar todo lo que me rodeaba. En ese momento descubrí mi vocación y decidí estudiar cine, especializándome en montaje.

A partir de ahí, no paré de crear contenidos audiovisuales de la más variada índole. Asumiendo todos los papeles imaginables y experimentando con todo tipo de formatos, aprendí mucho, y sobre todo, me divertí. Hoy por hoy, me sigo sintiendo un privilegiado por tener un trabajo tan bonito, en el que comparto momentos únicos con las parejas y sus seres queridos, y del que sigo aprendiendo y disfrutando como nunca.

Ana Cinta. Siempre he sido una enamorada del cine pero, curiosamente, fue a través de la música que entré en el sector audiovisual. Tras mis estudios comencé a trabajar como compositora de bandas sonoras y así conocí a Sándor, que me introdujo en este loco mundo del cine: varios cortometrajes, una webserie y algunas videocreaciones fueron el germen de todo esto.

Ahora le doy gracias a la vida por haberme llevado por estos caminos que acaban con dolor de pies pero con la certeza de que tengo el mejor trabajo del mundo.

Mientras trabajamos, intentamos pasar desapercibidos para captar todos esos momentos únicos con naturalidad. El resultado es una película dinámica y entretenida que conservará toda la frescura, vitalidad e ilusión de ese día tan especial.
La entregamos en una bonita memoria USB personalizada con vuestros nombres en un plazo de 1 a 3 meses. También incluimos un tráiler resumiendo los mejores momentos de la boda para que lo compartáis con amigos y familiares.

¡Esperamos veros pronto!